IV Olimpiadas de Resurrección Homenaje a las victimas del terrorismo.
Por cuarto año consecutivo hemos celebrado las Olimpiadas de Resurrección y ha sido ocasión para homenajear a todas las victimas del terrorismo con un acto maravilloso.
Tras la Eucaristía comenzaron las IV Olimpiadas, en las que no faltaron ni la antorcha olímpica, ni el pebetero, ni los premios. Aunque el mayor premio ha sido poder vivir, celebrar y testimoniar la Resurrección de Cristo.
Así, los campeonatos de fútbol, atletismo, ping-pong, lanzamiento de peso, velocidad, salto de altura… se vieron envueltos en una música especial, que no es la del himno olímpico, sino el grito de entusiasmo y alegría que nace de la Pascua: ¡Cristo ha resucitado! y los alumnos de Chesterton, de Pasteur y de Edith Stein quieren dar fe de ello.
